<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://laisladeelisa.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>la Isla de Elisa</title><description>Perdida en una peque&#xF1;a isla</description><link>https://laisladeelisa.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>SECOND LIFE</title><link>https://laisladeelisa.blogia.com/2007/011801-second-life.php</link><guid isPermaLink="true">https://laisladeelisa.blogia.com/2007/011801-second-life.php</guid><description><![CDATA[<h1>El juego &#39;Second Life&#39; se ampl&iacute;a al c&oacute;digo abierto</h1><p>&nbsp;</p><p><strong><em>Primero ha sido una comparecencia delante de los ciudadanos de Second Life, desde el ayuntamiento del mundo virtual e inmediatamente despu&eacute;s un comunicado oficial.</em></strong></p><p>Cory Linden, avatar de Cory Ondrejka, jefe de tecnolog&iacute;a de la empresa que dio a luz el juego virtual <em>Second Life,</em> Linden Lab, ha anunciado que el c&oacute;digo fuente del <em>SL viewer </em>ya est&aacute; disponible; es decir, que la aplicaci&oacute;n descargable que permite ver el universo virtual est&aacute; abierta a todos, junto a las instrucciones para los sistemas operativos Windows, Mac OSX y Linux.</p><p>De esta forma el programa de <em>Second Life </em>se convierte oficialmente en <em>software</em> libre, de c&oacute;digo abierto, ya que se ha acogido a la licencia GPL 2, creada por la Free Software Foundation (FSF) a mediados de los a&ntilde;os ochenta.</p><p>Linden Lab ha abierto tambi&eacute;n el Open Source Portal para que sus conciudadanos, programadores y apasionados de inform&aacute;tica prueben, descubran y modifiquen la aplicaci&oacute;n descargable, la intercambien y la env&iacute;en a <em>Second Life,</em> que tomar&aacute; en consideraci&oacute;n la posibilidad de introducir los cambios en el <em>viewer</em> oficial que se descarga desde la p&aacute;gina. Las contribuciones de los desarrolladores ser&aacute;n controladas para evitar efectos no deseados, como ataques contra el programa, seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a.</p><p>Este es s&oacute;lo el primer paso de la estrategia de la empresa Linden Lab dirigida a desarrollar una versi&oacute;n de <em>Second Life</em> que funcione a trav&eacute;s de la interconexi&oacute;n de clientes y servidores, gestionados por grupos diferentes.</p><p>La iniciativa ha tenido una acogida muy favorable por parte de la comunidad virtual, ya que abre un amplio abanico de posibilidades para los creadores y programadores independientes, que podr&aacute;n dibujar y personalizar su propio mundo virtual, distribuirlo libremente e incluso vender sus nuevos productos bajo las licencias Creative Commons.</p><p>Second Life, creado en 2005, tiene m&aacute;s de dos millones de jugadores en todo el mundo.</p><p>SECOND LIFE: http://secondlife.com/developers/opensource</p>]]></description><pubDate>Thu, 18 Jan 2007 19:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>El primer programador fue ella</title><link>https://laisladeelisa.blogia.com/2006/122701-el-primer-programador-fue-ella.php</link><guid isPermaLink="true">https://laisladeelisa.blogia.com/2006/122701-el-primer-programador-fue-ella.php</guid><description><![CDATA[<p>S&iacute;, por increible que parezca, a mediados del siglo XIX aparece la primera programadora de la historia, <strong>Ada King. </strong>A continuaci&oacute;n&nbsp;la biograf&iacute;a de&nbsp;una mujer escasamente conocida y reconocida:</p><h1 class="firstHeading">Ada Lovelace</h1><div id="bodyContent"><h3 id="siteSub"><div id="jump-to-nav"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ada_Augusta_Byron_King#searchInput"></a></div></h3><div class="thumb tright"><div class="thumbinner" style="width: 182px"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Ada_Lovelace_1838.jpg" title="Ada King, Condesa de Lovelace (1838)"><img class="thumbimage" src="https://laisladeelisa.blogia.com/upload/externo-a38e3782223b1b90bbd33844ddcbb988.jpg" border="0" alt="Ada King, Condesa de Lovelace (1838)" width="180" height="224" /></a> <div class="thumbcaption"><div class="magnify" style="float: right"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Ada_Lovelace_1838.jpg" title="Aumentar"><img src="https://laisladeelisa.blogia.com/upload/externo-d730d9abb8e34bb56c8b644515bcc4f6.png" border="0" width="15" height="11" /></a></div>Ada King, Condesa de Lovelace (1838)</div></div></div><div class="thumb tright"></div><div class="thumb tright"></div><div class="thumb tright">Ada Augusta naci&oacute; en Inglaterra, &uacute;nica hija leg&iacute;tima del poeta ingl&eacute;s Lord Byron y de Annabella Milbanke Byron. Se dice que, en la noche de bodas en que presumiblemente Ada fue concebida, Byron despert&oacute; gritando "&iexcl;Gran Dios, seguro que estoy en los infiernos!". Por su parte, Annabella clamaba haber desposado al mismo demonio; en el divorcio que seguir&iacute;a a tan tempestuosa noche, acus&oacute; a su marido de crueldad y de locura. Byron comentar&iacute;a despu&eacute;s a un amigo: "Espero de los dioses hagan de Ada cualquier cosa menos poeta, es suficiente con que haya un loco en la familia".</div><div class="thumb tright">Byron abandonar&iacute;a Inglaterra a los pocos meses del nacimiento de Ada y de su encuentro con Babbage, comenzando as&iacute; un exilio que a la postre resultar&iacute;a definitivo. En la corta y azarosa vida de viajero que le llevar&iacute;a a diversos pa&iacute;ses europeos, entre ellos Espa&ntilde;a, Byron aliment&oacute; un odio profundo y rec&iacute;proco por Annabella, una correspondencia respetuosa con Babbage, y una intensa relaci&oacute;n a distancia con su hija, a la que nunca olvidar&iacute;a. Ada es un nombre com&uacute;n entre las hero&iacute;nas de la obra po&eacute;tica de Byron. <p>La infancia de Ada estuvo profundamente influenciada por su madre, una mujer culta pero hipocondr&iacute;aca y neur&oacute;tica. En un ambiente denso y aislado, Ada desarroll&oacute; una intensa afici&oacute;n por las matem&aacute;ticas, bajo la influencia de su madre a la que, en los buenos tiempos, Byron hab&iacute;a llamado "princesa de los paralelogramos".&nbsp; Rodeada de libros y de juguetes mec&aacute;nicos, Ada transcurri&oacute; largos per&iacute;odos de su ni&ntilde;ez tendida en cama, por causa de enfermedades varias de diagn&oacute;stico dudoso. Eran tiempos en que la medicina conceb&iacute;a la salud como equilibrio de los humores que circulan por el cuerpo; la terapia a base de sanguijuelas y la presencia posesiva de Annabella conformaron la personalidad de Ada, entre la languidez enferma y el talento creador. La&nbsp;adolescente Ada se sinti&oacute; muy pronto fascinada por la ciencia, lo que le llev&oacute; a estudiarla, a idear, a investigar, a frecuentar sus ambientes; todo ello en claro desaf&iacute;o a la moral de su &eacute;poca, poco dispuesta a encajar una vocaci&oacute;n as&iacute; en cuerpo de mujer.&nbsp; </p><p>Ada conoci&oacute; a <strong>Babbage</strong> (cient&iacute;fico y matem&aacute;tico, fue la primera persona en concebir la idea de "ordenador") en 1833, con ocasi&oacute;n de una conferencia sobre la M&aacute;quina Anal&iacute;tica. La admiraci&oacute;n mutua que se despert&oacute; en aquel encuentro ser&iacute;a el marco de una colaboraci&oacute;n estrecha y sincera. La correspondencia cruzada entre Babbage y Ada est&aacute; surtida de reflexiones cient&iacute;ficas, de proyectos, de amistad, de disputas y de ternura. </p><p>T&iacute;midamente, entre los resquicios de la burgues&iacute;a victoriana, Ada luch&oacute; por el reconocimiento de su labor cient&iacute;fica. Uno de los resultados m&aacute;s significativos del esfuerzo de Ada tiene que ver con unas conferencias que di&oacute; Babbage en Italia, en 1840. Tomando como base esas conferencias, Menabrea, un ingeniero y general del ej&eacute;rcito de Garibaldi que llegar&iacute;a a primer ministro de Italia, escribi&oacute; un trabajo sobre la M&aacute;quina Anal&iacute;tica. Ada tom&oacute; la iniciativa de traducir, complementar y anotar los textos de Menabrea; el resultado final, con apartados originales debidos a la propia Ada, tiene ahora un valor enorme porque sin &eacute;l se sabr&iacute;a muy poco de la M&aacute;quina Anal&iacute;tica. Dada su calidad, el mismo Babbage propuso a Ada que realizara un art&iacute;culo por su cuenta, pero a las mujeres del siglo XIX no les era f&aacute;cil publicar art&iacute;culos cient&iacute;ficos.&nbsp;</p>Uno de los resultados m&aacute;s significativos del esfuerzo de Ada tiene que ver con unas conferencias que di&oacute; Babbage en Italia, en 1840. Tomando como base esas conferencias, Menabrea, un ingeniero y general del ej&eacute;rcito de Garibaldi que llegar&iacute;a a primer ministro de Italia, escribi&oacute; un trabajo sobre la M&aacute;quina Anal&iacute;tica. Ada tom&oacute; la iniciativa de traducir, complementar y anotar los textos de Menabrea; el resultado final, con apartados originales debidos a la propia Ada, tiene ahora un valor enorme porque sin &eacute;l se sabr&iacute;a muy poco de la M&aacute;quina Anal&iacute;tica. Dada su calidad, el mismo Babbage propuso a Ada que realizara un art&iacute;culo por su cuenta, pero a las mujeres del siglo XIX no les era f&aacute;cil publicar art&iacute;culos cient&iacute;ficos.&nbsp;Hoy en d&iacute;a se reconoce a Ada como autora de diversos conceptos concretos relacionados con la programaci&oacute;n de ordenadores, tarea que ella defin&iacute;a como "tejer patrones algebraicos de la misma manera que el telar teje flores y hojas". Ada era peque&ntilde;a, suave y de cabello oscuro. Su matrimonio de 1835 con un arist&oacute;crata ingl&eacute;s le di&oacute; el t&iacute;tulo de Condesa de Lovelace, pero no le di&oacute; paz. En los &uacute;ltimos tiempos de la vida de Ada se sucedieron las crisis nerviosas, las deudas y los esc&aacute;ndalos, como la agitada relaci&oacute;n con John Crosse, un pendenciero corredor de apuestas.&nbsp; da muri&oacute; v&iacute;ctima del c&aacute;ncer a la misma edad que su padre Byron, a los treinta y seis a&ntilde;os; los restos de ambos yacen enterrados en la misma tumba. Los &uacute;nicos hombres a los que, en v&iacute;speras de la muerte, Ada quiso ver fueron su marido John Crosse, y Babbage. <p>La historia de los ordenadores debe mucho a Babbage, pero tambi&eacute;n a Ada. Como homenaje y recuerdo a la primera programadora de la historia, Ada es el nombre que se ha dado a uno de los m&aacute;s avanzados lenguajes de programaci&oacute;n de ordenadores. Elegido como lenguaje est&aacute;ndard, con ADA se redactan hoy d&iacute;a todos los programas de todos los ordenadores del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. As&iacute; pues, ADA es hoy el idioma utilizado por los ordenadores m&aacute;s expertos y temibles del mundo.</p><table border="0" cellspacing="10" cellpadding="0" width="640"><tbody><tr><td><p><strong></strong></p></td></tr><tr><td valign="top"><img src="https://laisladeelisa.blogia.com/upload/externo-010765cc96b4a780a8fffc5dbb9d7dc9.gif" border="1" width="151" height="179" align="left" /><a href="http://www.iua.upf.es/~berenguer/textos/ada/ladyada.jpg"><img src="https://laisladeelisa.blogia.com/upload/externo-80a2b8118d67f56fff4cb88d06bcf3d6.jpg" border="1" width="150" height="194" align="left" /></a></td></tr></tbody></table></div></div>]]></description><pubDate>Wed, 27 Dec 2006 13:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>P&#xE1;ginas webs imprescindibles</title><link>https://laisladeelisa.blogia.com/2006/120901-paginas-webs-imprescindibles.php</link><guid isPermaLink="true">https://laisladeelisa.blogia.com/2006/120901-paginas-webs-imprescindibles.php</guid><description><![CDATA[<strong>&nbsp;</strong><strong>&nbsp;</strong>&nbsp;<span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&nbsp;<span style="font-size: 22pt; color: #333399; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"><strong><em><u>Imprescindibles</u></em></strong></span></span><br /><strong><span style="font-size: 14pt; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">A millones de personas estas web les han cambiado la vida. Son escaparates de fotos,</span></strong> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText"><strong><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">m&uacute;sica o videos. Y sobre todo, han creado comunidades obligatorias para existir en Internet.</span></strong></p>&nbsp;<span style="text-transform: uppercase; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Cinco</span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"> burbujas que no explotaron. En unos pocos a&ntilde;os estas webs han seducido a millones de fieles y han cambiado la forma de ver el mundo. &iquest;Acaso se puede ser famoso sin aparecer en YouTube? &iquest;Qu&eacute; m&uacute;sicono tiene una p&aacute;gina en MySpace? Aunque la mayor&iacute;a han sido comprados por megcorporaciones, su &eacute;xito radica en una idea bien simple: Internet es de los intrernautas. Por si has estado en Marte los &uacute;ltimos a&ntilde;os, estos son los cinco magnificos de la red.</span>&nbsp; <h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt"><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">YouTube</span></h1><span style="color: aqua; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Tus 30 segundos de fama</span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Bruce Lee, Amo a Laura, Lonelygirl115, El Koala, el gol de la mano de Dios (20 a&ntilde;os despu&eacute;s) o Tom Cruise saltando en el sof&aacute; de Oprah direon la vuelta al mundo gracias al YouTube. El sitio, creado por dos colegas para pasarse el video de una fiesta sin reventar su bandeja de entrada, sirve ahora 100 millones de videos al d&iacute;a. Los 15 minutos de fama de los que hablaba Warhol quedan reducidos a 30 segundos, pero qui&eacute;n tiene tiempo para m&aacute;s. Youtube revolucion&oacute; el concepto televisivo y Google compr&oacute; la Pyme en octubre por 1300 millones de euros (reservando150 millones para posibles litigios por derechos de imagen). Sus creadores, que no cumplen los 30, anunciaron el acuerdo colgando un v&iacute;deo en su propia p&aacute;gina y prometiendo permaneces fieles a la comunidad que les hizo ser grandes. Veremos.</span><em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"><a href="http://www.youtube.com/">www.youtube.com</a> Creado en febrero de 2005, tiene unos 20 millones de usuarios &uacute;nicos al mes.</span></em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&nbsp;</span> <h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt"><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Pandora</span></h1><span style="color: aqua; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">La radio s&oacute;lo para tus orejas</span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&iquest;Harto de que en las radios comerciales s&oacute;lo pongan a Bisbal o repitan Loosing my religion cada cuatro temas? Estando como est&aacute;n la radio musical en Espa&ntilde;a, Internet es la &uacute;nica salida. Pandora ofrece una radio digital a medida (y gratuita). Introduces un artista o un tema y, fij&aacute;ndose en la melod&iacute;a, el ritmo y los instrumentos utilizados-lo que llaman &ldquo;el genoma musical&rdquo;-, la m&aacute;quina escoge temas similares. Otras radios digitales, como Last.fm o Yahoo Music Radio, se basan en los gustos de los dem&aacute;s (al estilo de Amazon: &ldquo;a quien le gust&oacute; esto, tambi&eacute;n le gust&oacute; esto otro&rdquo;), pero en Pandora vas oasabdo de canci&oacute;n a canci&oacute;n por rasgos exclusivamente musicales. Mediante un sistema de votos indicas si est&aacute;n acertando o no. En Pandora usas tus orejas, no tu rat&oacute;n, para encontrar la m&uacute;sica que te atrae. Un sistema totalmente intuitivo donde descubrir un mont&oacute;n de m&uacute;sica con la curiosidad como &uacute;nica gu&iacute;a. De ah&iacute; el nombre.</span><em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"><a href="http://www.pandora.com/">www.pandora.com</a> Creada en noviembre de 2005, tiene m&aacute;s de tres millones de afiliados.</span></em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&nbsp;</span> <h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt"><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">MySpace</span></h1><span style="color: aqua; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Una habitaci&oacute;n propia</span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Artic Monkeeys y Lily Allen niegan que se hicieran famosos por MySpace, pero algo hubo. A&uacute;n as&iacute;, la web es m&aacute;s que un trampol&iacute;n musical. &ldquo;Ofrecemos un espacio para que individuos creativos, apasionados y con opini&oacute;n propia se comuniquen y se hagan ver y o&iacute;r online&rdquo; explica su portacoz por e-mail. Los individuos pueden ser Bono o el vecino del quinto. La clave es ser un caj&oacute;n de sastre. &ldquo;Optamos por una estrategia diferente a la de otras webs sociales que se concentran en un nicho. Por ejemplo, Friendster con todas las citas. Nuestro sitio integra todos los servicios m&aacute;s populares de Internet (clasificaciones, eventios, blogs, m&uacute;sica, v&iacute;deos, grepos, tablones de mensajes, juegos, mensajes instant&aacute;neos y correo electr&oacute;nico)&rdquo;. En manos de Rupert Murdoch desde 2005, la duda es si la p&aacute;gina de la comunidad por antonomasia se convertir&aacute; en una m&aacute;quina de m&aacute;rketing.</span><em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"><a href="http://www.myspace.com/">www.myspace.com</a> Creada en julio de 2003, da soporte a 106 millones de cuentas.</span></em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&nbsp;</span> <h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt"><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Flickr</span></h1><span style="color: aqua; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Un &aacute;lbum de fotos planetario</span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"></span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&iquest;Por qu&eacute; tiene &eacute;xito una p&aacute;gina de intercambio de fotos cuando no hay nada m&aacute;s aburrido que ver las fotos de los dem&aacute;s? &ldquo;En Flickr se invierte la relaci&oacute;n&rdquo;, explica Stewart Butterfield, presidente de la compa&ntilde;&iacute;a. &ldquo;No est&aacute;s atrapado en casa de alguien que te ense&ntilde;a sus fotos. Puedes saltarte lo que no te interesa. Es un n&uacute;mero infinito del National Geographic.&rdquo; Flickr es un site de almacenamiento, organizaci&oacute;n e intercambio de fotos que desde 2005 pertenece a Yahoo. Los usuarios forman una especie de &aacute;lbum global categorizado por etiquetas que los propios fot&oacute;grafos cuelgan de sus obras. Un gigantesco mosaico visual surgido de la colaboraci&oacute;n y de un porr&oacute;n de gente diciendo &ldquo;di patata&rdquo; tras una c&aacute;mara digital.</span><em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"><a href="http://www.flickr.com/">www.flickr.com</a> Creada en febrero de 2004, alberga m&aacute;s de 60 millones de fotos.</span></em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&nbsp;</span> <h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt"><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Second Life</span></h1><span style="color: aqua; font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">&iquest;Nunca has querido tener otra vida?</span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"></span><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">Second Life es un simulador social con m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de residentes que crean cada d&iacute;a un mundo paralelo. La diferencia con otros multijugador online es que este otro mundo pertenece a los propios usuarios, que compran y venden terrenos y se dan servicios entre s&iacute; con una moneda propia que se adquiere con d&oacute;lares contantes y sonantes. Como un Monopoly, pero con pasta de verdad. En Second Life las personas son avatares, pero los negocios son reales. Hay reporteros de Reuters que informan sobre lo que ocurre, empresas como Toyota, IBM o Sony, y pecados financieros de la vida real como la especulaci&oacute;n. En noviembre, una aplicaci&oacute;n que permit&iacute;a copiar creaciones protegidas por derechos de autor y un virus han puesto en peligro la econom&iacute;a virtual, y ya se habla de la posible implantaci&oacute;n de un cuerpo de polici&iacute;a. Endemol tambi&eacute;n ha anunciado que el pr&oacute;ximi Gran Hermano tendr&aacute; lugar aqu&iacute;. Y si hay GH, hay vida.</span> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"><a href="http://www.secondlife.com/">www.secondlife.com</a> Creada en junio de 2003, cuenta con 1.636.578 residentes.</span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;"></span></em></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><em><span style="font-family: &#39;Book Antiqua&#39;">www.ep3.com</span></em></p>]]></description><pubDate>Sat, 09 Dec 2006 12:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>M&#xFA;sica con enchufe</title><link>https://laisladeelisa.blogia.com/2006/120101-musica-con-enchufe.php</link><guid isPermaLink="true">https://laisladeelisa.blogia.com/2006/120101-musica-con-enchufe.php</guid><description><![CDATA[<p>Ah&iacute; va un art&iacute;culo sobre la digitalizaci&oacute;n de la m&uacute;sica hasta extremos que parec&iacute;an inalcanzables. Por Gibson<strong>&nbsp;</strong></p><p>&nbsp;</p><p><strong>La divisi&oacute;n Audio de Gibson establece un nuevo est&aacute;ndar para la m&uacute;sica digital en casa <br /></strong><br /></p><div class="news_text"><div class="news_head"><div class="news_head"><div class="news_head"><div class="text"><p><img src="//laisladeelisa.blogia.com/upload/externo-f17f588e57d03cae84f9795519eb193b.jpg" border="0" width="100" height="137" align="right" />Gibson Audio, la secci&oacute;n de electr&oacute;nica para consumidores de la Gibson Guitar Corp., va a exponer una nueva l&iacute;nea de m&aacute;quinas &#39;expendedoras&#39; de m&uacute;sica digitales (&ldquo;digital jukeboxes&rdquo;), tambi&eacute;n llamadas gramolas, que han sido espec&iacute;ficamente dise&ntilde;adas para su hogar, y que ser&aacute;n comercializadas con el nombre de la gramola m&aacute;s famosa del mundo: Wurlitzer. Mientras que el nombre Wurlitzer puede evocar im&aacute;genes de burbujas, tubos de luces de colores y bares- restaurante de los a&ntilde;os 50, la nueva Wurlitzer Digital Jukebox pertenece a una categor&iacute;a completamente diferente al presentar un dise&ntilde;o contempor&aacute;neo y elegante, as&iacute; como una funcionalidad de vanguardia que la convierte en la soluci&oacute;n de m&uacute;sica digital m&aacute;s completa hasta la fecha.</p><p>La Wurlitzer Digital Jukebox presenta entre otras las siguientes caracter&iacute;sticas: </p><ul><li>Permite al usuario almacenar una enorme colecci&oacute;n de CDs en formato digital (hasta 1.000 CDs), controlar esa colecci&oacute;n de m&uacute;sica desde una pantalla t&aacute;ctil inal&aacute;mbrica con mando a distancia que presenta una interfaz de usuario extraordinariamente sencilla y elegante. </li><li>Ofrece acceso directo al Wurlitzer Music Service (Servicio de M&uacute;sica Wurlitzer), un servicio de m&uacute;sica digital que ofrece 100 canales de radio digital, con capacidad completa de almacenamiento de descarga donde el usuario puede comprar y descargar m&aacute;s de 750.000 canciones directamente a la gramola. </li><li>Permite al usuario organizar esta m&uacute;sica y construir sus listas personalizadas o crear &ldquo;mezclas&rdquo; de CDs. </li><li>Ofrece la m&aacute;xima calidad de audio con un sistema de altavoces y amplificadores dise&ntilde;ado en exclusiva por Klipsch Audio Technologies. </li></ul><p>&nbsp;</p><p>Consumidores no familiarizados con la tecnolog&iacute;a. Aunque la funcionalidad de vanguardia de la Wurlitzer Digital Jukebox atraer&aacute; sin duda a aquellos tecn&oacute;filos y amantes de las &uacute;ltimas innovaciones tecno<img src="//laisladeelisa.blogia.com/upload/externo-e5835ea3d2793ade0cca58b8abc9cb3f.jpg" border="0" width="100" height="124" align="left" />l&oacute;gicas, el producto ha sido espec&iacute;ficamente dise&ntilde;ado para un tipo de consumidor no necesariamente familiarizado con temas t&eacute;cnicos. </p><p>&ldquo;Creemos que hay un mercado significativo sin explotar, el de aquellas personas que son conscientes del poder de la m&uacute;sica digital -o que tienen un amigo entendido en tecnolog&iacute;a que cree ciegamente en ello- y sin embargo, contin&uacute;an utilizando CDs porque est&aacute;n todav&iacute;a a la espera de que se les ofrezca una soluci&oacute;n de m&uacute;sica digital f&aacute;cil de manejar&rdquo;, ha declarado Henry Juszkiewicz, director general y presidente de Gibson Guitar Corp. &ldquo;La Wurlitzer Digital Jukebox es justamente lo que estaban esperando&rdquo;.</p><p>Organizaci&oacute;n de CDs. Una de las grandes ventajas de la Wurlitzer Digital Jukebox es su capacidad para organizar una colecci&oacute;n de CDs digitalmente y de forma instant&aacute;nea. Al insertar un CD, la gramola, de forma autom&aacute;tica, capta y almacena la informaci&oacute;n digital relevante que incluye Nombre del Artista, T&iacute;tulo de Canci&oacute;n y de CD, G&eacute;nero, y m&aacute;s especialmente, Dise&ntilde;o de la Portada del Disco. Los usuarios pueden entonces organizar y tener acceso a la m&uacute;sica de la manera que deseen utilizando la pantalla t&aacute;ctil inal&aacute;mbrica con mando a distancia. Quiz&aacute;s lo mejor de todo es que podr&aacute;n recoger esos cientos de CDs que est&aacute;n estorbando en sus salas de estar y dejarlos en sus garajes bien guardados en cajas. </p><p>Calidad de audio. Adem&aacute;s de su poderosa funcionalidad y extrema simplicidad, la Wurlitzer Digital Jukebox ofrece tambi&eacute;n la m&aacute;xima calidad audio. Los CDs pueden ser almacenados en varios niveles de compresi&oacute;n (160, 256, 320 kbps), as&iacute; como en formato digital descomprimido para el audi&oacute;filo m&aacute;s exigente. Lo que es a&uacute;n m&aacute;s importante para el audi&oacute;filo es el sistema de altavoz y amplificadores. </p><p>La Wurlitzer Digital Jukebox presenta como incentivo un sistema de altavoz y amplificadores de la Klipsch Audio Technologies, la legendaria compa&ntilde;&iacute;a de audio. Gibson Audio ha puesto especial atenci&oacute;n en seleccionar a Klipsch como la &ldquo;mejor clase&rdquo; de socios con el fin de dotar a la Wurlitzer Digital Jukebox de una calidad que pueda ser apreciada por el verdadero audi&oacute;filo.</p><p>&ldquo;Gibson Audio est&aacute; entusiasmado ante la oportunidad de reunir a las legendarias marcas Wurlitzer y Klipsch&rdquo;, a&ntilde;ade Juszkiewicz. &ldquo;Los ingenieros de sonido de Klipsch han dise&ntilde;ado un sistema de altavoz y amplificadores exclusivo con una calidad de sonido que excede incluso nuestras m&aacute;s altas expectativas&rdquo;. </p><p>Dos modelos. El modelo emblem&aacute;tico de la l&iacute;nea Wurlitzer Digital Jukebox es un mueble de dise&ntilde;o unimodular que recuerda la apariencia hist&oacute;rica de Wurlitzer, pero con un aire moderno. Almacena hasta 1.000 CDs, viene con una pantalla t&aacute;ctil inal&aacute;mbrica con mando a distancia, y presenta un sistema Klipsch de altavoz y amplificadores con altavoces para colocar en el suelo y un &#39;subwoofer&#39; incorporado en el cuerpo base de la gramola. Para los consumidores que ya han hecho una inversi&oacute;n considerable en su equipo est&eacute;reo, hay una versi&oacute;n de componentes, la Wurlitzer Digital Jukebox &ldquo;CP&rdquo; que es funcionalmente id&eacute;ntica al aparato que se coloca en el suelo, pero sin los altavoces y con tama&ntilde;o est&aacute;ndar que permite que pueda ser encajado en el sistema que ya tenga en su casa. </p><img src="//laisladeelisa.blogia.com/upload/externo-157b444d634a6ff85ea732dc411fae2e.jpg" border="0" width="365" height="136" /> <p>&nbsp;</p><p>&ldquo;Como Gibson es nuevo en la electr&oacute;nica para consumidores, nos disponemos a sentar precedente con la Wurlitzer Digital Jukebox. Sab&iacute;amos que para establecer Gibson Audio en este sector de mercado, as&iacute; como para hacer justicia al gran nombre Wurlitzer, este producto deber&iacute;a estar por encima de cualquier otro en el mercado en t&eacute;rminos de funcionalidad, dise&ntilde;o, tecnolog&iacute;a, calidad de sonido, y m&aacute;s importante a&uacute;n, la simplicidad que esta experiencia comporta para el usuario&rdquo;, ha dicho Juszkiewicz. &ldquo;La Wurlitzer Digital Jukebox re&uacute;ne lo mejor del mundo de la inform&aacute;tica y de la electr&oacute;nica; un mundo entero de m&uacute;sica en sus manos, accesible al instante y que podr&aacute; controlar desde el sof&aacute; de su sal&oacute;n&rdquo;.</p></div></div></div></div></div>]]></description><pubDate>Fri, 01 Dec 2006 16:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>Relato de Isaac Asimov:</title><link>https://laisladeelisa.blogia.com/2006/111401-relato-de-isaac-asimov-.php</link><guid isPermaLink="true">https://laisladeelisa.blogia.com/2006/111401-relato-de-isaac-asimov-.php</guid><description><![CDATA[<table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%" height="350"><tbody><tr><td width="100%" height="150" align="center" valign="top"><table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%"><tbody><tr><td width="70%"><p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; line-height: 200%" align="center"></p></td><td width="15%"><p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px; line-height: 200%" align="center">&nbsp;</p></td></tr></tbody></table><p>Aunque no tenga relaci&oacute;n directa con la inform&aacute;tica, me parece interesante este relato de Isaac Asimov, &iexcl;escrito en 1958! sobre la importancia que van ganando los ordenadores en nuestras vidas.</p><p>TODO EL DOLOR DEL MUNDO</p><p>&nbsp;</p></td></tr><tr><td width="100%"><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El mayor complejo industrial de la Tierra se centraba en torno a Multivac... Multivac, la gigantesca computadora que hab&iacute;a ido creciendo en el transcurso de medio siglo, hasta que sus diversas ramificaciones se extendieron por todo Washington, D. C., y sus suburbios, alcanzando con sus tent&aacute;culos todas las ciudades y poblaciones de la Tierra.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Un ej&eacute;rcito de servidores le suministraba constantemente datos, y otro ej&eacute;rcito relacionaba e interpretaba sus respuestas. Un cuerpo de ingenieros recorr&iacute;a su interior, mientras multitud de minas y f&aacute;bricas se dedicaban a mantener llenos los dep&oacute;sitos de piezas de recambio, procurando que nada faltase a la monstruosa m&aacute;quina.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Multivac dirig&iacute;a la econom&iacute;a del planeta y ayudaba al progreso cient&iacute;fico. Mas por encima de esto, constitu&iacute;a la c&aacute;mara de compensaci&oacute;n central donde se almacenaban todos los datos conocidos acerca de cada habitante de la Tierra.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Y todos los d&iacute;as formaba parte de los innumerables deberes de Multivac pasar revista a los cuatro mil millones de expedientes (uno para cada habitante de la Tierra) que llenaban sus entra&ntilde;as y extrapolarlos para un d&iacute;a m&aacute;s. Todas las Secciones de Correcciones de la Tierra recib&iacute;an los datos apropiados para su propia jurisdicci&oacute;n, y la totalidad de ellos se presentaba en un grueso volumen al Departamento Central de Correcciones de Washington, D. C.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Bernard Gulliman se hallaba en su cuarta semana de servicio al frente del Departamento Central de Correcciones, para el cual hab&iacute;a sido nombrado presidente por un a&ntilde;o, y ya se hab&iacute;a acostumbrado a recibir el informe matinal sin asustarse demasiado. Como siempre, constitu&iacute;a un mont&oacute;n de cuartillas de m&aacute;s de quince cent&iacute;metros de grueso. Como ya sab&iacute;a, no se lo tra&iacute;an para que lo leyese todo (era una empresa superior a sus fuerzas humanas). Sin embargo, resultaba entretenido hojearlo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Conten&iacute;a la lista acostumbrada de delitos previstos de antemano: diversas estafas, hurtos, algaradas, homicidios, incendios provocados, etc&eacute;tera.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Busc&oacute; un apartado particular y sinti&oacute; una ligera sorpresa al descubrirlo, y luego otra al ver que en &eacute;l figuraban dos anotaciones. No una sino dos. Dos asesinatos en primer grado. No hab&iacute;a visto dos juntos en un solo d&iacute;a en todo el tiempo que llevaba de presidente.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Oprimi&oacute; el bot&oacute;n del intercomunicador y esper&oacute; a que el sol&iacute;cito semblante de su coordinador apareciese en la pantalla.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Ali &mdash;le dijo Gulliman&mdash;, hoy tenemos dos primeros grados. &iquest;Hay alg&uacute;n problema ins&oacute;lito?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No, se&ntilde;or.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El rostro de morenas facciones y ojos negros y penetrantes mostraba cierta expresi&oacute;n de inquietud.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Ambos casos tienen un porcentaje de probabilidad muy bajo &mdash;dijo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Eso ya lo s&eacute; &mdash;repuso Gulliman&mdash;. He podido observar que ninguno de ellos presenta una probabilidad superior al quince por ciento. De todos modos, debemos velar por el prestigio de Multivac. Ha conseguido borrar pr&aacute;cticamente el crimen de la faz del planeta, y el p&uacute;blico lo considera as&iacute; por su &eacute;xito al impedir asesinatos de primer grado, que son, desde luego, los m&aacute;s espectaculares.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ali Othman asinti&oacute;.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;S&iacute;, se&ntilde;or. Me doy perfecta cuenta.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Tambi&eacute;n se dar&aacute; usted cuenta, supongo &mdash;prosigui&oacute; Gulliman&mdash;, que yo no quiero que se cometa uno solo durante mi presidencia. Si se nos escapa alg&uacute;n otro crimen, sabr&eacute; disculparlo. Pero si se nos escapa un asesinato en primer grado, le ir&aacute; a usted el cargo en ello. &iquest;Me entiende?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;S&iacute;, se&ntilde;or. El an&aacute;lisis completo de los dos asesinatos en potencia ya se est&aacute; efectuando en las oficinas de los respectivos distritos. Tanto los asesinos en potencia como sus presuntas v&iacute;ctimas se hallan bajo observaci&oacute;n. He comprobado las probabilidades que el crimen se cometa y ya est&aacute;n disminuyendo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Buen trabajo &mdash;dijo Gulliman, cortando la comunicaci&oacute;n.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Volvi&oacute; a examinar la lista con cierta desaz&oacute;n. Tal vez se hab&iacute;a mostrado demasiado severo con su subordinado... Pero hab&iacute;a que tener mano firme con aquellos empleados de plantilla y evitar que llegasen a imaginarse que eran ellos quienes lo llevaban todo. De vez en cuando hab&iacute;a que recordarles qui&eacute;n mandaba all&iacute;. En especial a aquel Othman, que trabajaba con Multivac desde que ambos eran notablemente m&aacute;s j&oacute;venes, y a veces asum&iacute;a unos aires de propiedad que llegaban a ser irritantes.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Para Gulliman, aquella cuesti&oacute;n de los cr&iacute;menes pod&iacute;a ser crucial en su carrera pol&iacute;tica. Hasta entonces, ning&uacute;n presidente hab&iacute;a conseguido terminar su mandato sin que se produjese alg&uacute;n asesinato en un lugar u otro de la Tierra. Durante el mandato del presidente anterior se hab&iacute;an cometido ocho, o sea tres m&aacute;s que durante el mandato de su predecesor.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Pero Gulliman se propon&iacute;a que durante el suyo no hubiese ninguno. Hab&iacute;a resuelto ser el primer presidente que no tuviera en su haber ning&uacute;n asesinato en ning&uacute;n lugar de la Tierra. Despu&eacute;s de eso, y de la favorable publicidad que comportar&iacute;a para su persona...</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Apenas se fij&oacute; en el resto del informe. &Eacute;ste conten&iacute;a, seg&uacute;n le pareci&oacute; a primera vista, unos dos mil casos de esposas en peligro de ser vapuleadas. Indudablemente, no todas aquellas palizas podr&iacute;an evitarse a tiempo. Tal vez un treinta por ciento de ellas se realizar&iacute;an. Pero el porcentaje disminu&iacute;a cada vez con mayor celeridad.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Multivac hab&iacute;a a&ntilde;adido las palizas conyugales a su lista de cr&iacute;menes previsibles hac&iacute;a apenas cinco a&ntilde;os, y el ciudadano medio todav&iacute;a no se hab&iacute;a acostumbrado a la idea de verse descubierto de antemano cuando se propon&iacute;a moler a palos a su media naranja. A medida que esta idea se fuese imponiendo en la sociedad, las mujeres recibir&iacute;an cada vez menos golpes, hasta terminar por no recibir ninguno.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Gulliman observ&oacute; que en la lista tambi&eacute;n figuraban algunos maridos vapuleados.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ali Othman quit&oacute; la conexi&oacute;n y se qued&oacute; mirando la pantalla de la cual hab&iacute;an desaparecido las prominentes mand&iacute;bulas y la calva incipiente de Gulliman. Luego mir&oacute; a su ayudante. Rafe Leemy, y dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Qu&eacute; hacemos?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;A m&iacute; me lo preguntas? Es a &eacute;l a quien le preocupan un par de asesinatos sin importancia.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Yo creo que nos arriesgamos demasiado al intentar resolver esto por nuestra cuenta. Sin embargo, si se lo decimos le dar&aacute; un ataque. Estos pol&iacute;ticos electos tienen que pensar en su pellejo; por lo tanto, creo que si se lo decimos no har&iacute;a m&aacute;s que enredar las cosas e impedirnos actuar.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Leemy asinti&oacute; con la cabeza y se mordi&oacute; el grueso labio inferior.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Lo malo del caso es... &iquest;Qu&eacute; haremos si nos equivocamos? &mdash;dijo&mdash;. Querr&iacute;a estar en el fin del mundo, si eso llega a suceder.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Si nos equivocamos, nuestra suerte no interesar&aacute; a nadie, pues seremos arrastrados por la cat&aacute;strofe general. &mdash;Con la mayor vivacidad, Othman a&ntilde;adi&oacute;&mdash;: Pero, vamos a ver, las probabilidades son tan s&oacute;lo del doce coma tres por ciento. Para cualquier otro delito, exceptuando quiz&aacute;s el asesinato, dejamos que el porcentaje aumente un poco m&aacute;s antes de decidirnos a actuar. Todav&iacute;a puede presentarse una correcci&oacute;n espont&aacute;nea.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Yo no confiar&iacute;a demasiado en ello &mdash;dijo Leemy secamente.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No pienso hacerlo. Me limitaba a se&ntilde;alarte el hecho. Sin embargo, como la cifra a&uacute;n es baja, creo que lo m&aacute;s indicado es que de momento nos limitemos a observar. Nadie puede planear un crimen de tal envergadura por s&iacute; solo; tienen que existir c&oacute;mplices.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Multivac no los nombr&oacute;.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Ya lo s&eacute;. Sin embargo...</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">No termin&oacute; la frase.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Entonces se pusieron a estudiar de nuevo los detalles de aquel crimen que no se inclu&iacute;a en la lista entregada a Gulliman; el &uacute;nico crimen que nunca hab&iacute;a sido intentado en toda la historia de Multivac. Y se preguntaron qu&eacute; pod&iacute;an hacer.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ben Manners se consideraba el muchacho de diecis&eacute;is a&ntilde;os m&aacute;s dichoso de Baltimore. Eso talvez pod&iacute;a ponerse en duda. Pero no hab&iacute;a duda que era uno de los m&aacute;s dichosos, y de los que se hallaban m&aacute;s excitados.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Al menos, era uno de los pocos que hab&iacute;an sido admitidos en las grader&iacute;as del estadio el d&iacute;a en que los j&oacute;venes de dieciocho a&ntilde;os pronunciaron el juramento. Su hermano mayor se contaba entre los que iban a pronunciarlo, y por eso sus padres solicitaron billetes para ellos y tambi&eacute;n permitieron que Ben lo hiciese. Cuando Multivac eligi&oacute; entre todos los que solicitaron billete, Ben fue uno de los autorizados a sacarlo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, Ben ser&iacute;a quien pronunciar&iacute;a el juramento, pero la contemplaci&oacute;n de su hermano mayor Michael en el acto de hacerlo era casi lo mismo para &eacute;l.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Sus padres le vistieron (o le hicieron vestir, mejor dicho) con todo el adorno posible, pues iba como &uacute;nico representante de la familia, y el muchacho se fue muy ufano, con recuerdos de todos para Michael, el cual se hab&iacute;a ido unos d&iacute;as antes para someterse a los reconocimientos f&iacute;sico y neurol&oacute;gico preliminares.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El estadio se hallaba emplazado en las afueras de la poblaci&oacute;n, y Ben, que no cab&iacute;a en s&iacute; de orgullo, fue conducido hasta su asiento. Por debajo de &eacute;l distingui&oacute; hilera tras hilera de centenares y centenares de j&oacute;venes de dieciocho a&ntilde;os (los chicos a la derecha, las chicas a la izquierda), todos procedentes del distrito dos de Baltimore. En diversas &eacute;pocas del a&ntilde;o se celebraban actos similares en todo el mundo, pero aquello era Baltimore, y por lo tanto aqu&eacute;l era el m&aacute;s importante. All&aacute; abajo, perdido entre la multitud de adolescentes, se hallaba Mike, el hermano de Ben.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El joven escrut&oacute; las hileras de cabezas, con la vaga esperanza de reconocer a su hermano. No lo consigui&oacute;, naturalmente, pero entonces subi&oacute; un hombre al estrado que se alzaba en el centro del estadio, y Ben dej&oacute; de mirar para prestar atenci&oacute;n.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El hombre del estrado dijo por el micr&oacute;fono:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Buenas tardes, muchachos; buenas tardes, distinguido p&uacute;blico. Soy Randolph T. Hoch, y se me ha confiado el honroso encargo de dirigir este a&ntilde;o los actos de Baltimore. Los j&oacute;venes que van a pronunciar el juramento ya me conocen, por haberme visto varias veces durante los reconocimientos f&iacute;sicos y neurol&oacute;gicos. La mayor parte de la tarea ya est&aacute; realizada, pero queda lo m&aacute;s importante. La personalidad completa de cada uno de ustedes debe pasar a los archivos de Multivac.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&raquo;Todos los a&ntilde;os, esto requiere cierta explicaci&oacute;n para los j&oacute;venes que alcanzan la mayor&iacute;a de edad. Hasta esta fecha &mdash;dijo volvi&eacute;ndose hacia los j&oacute;venes que ten&iacute;a delante, y desviando su mirada del p&uacute;blico&mdash;, hasta esta fecha, hasta hoy, ustedes no pueden considerarse adultos; Multivac no les considera como individuos adultos, excepto en los casos en que alguno de ustedes han sido se&ntilde;alados especialmente por sus padres o por el Gobierno.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&raquo;Hasta hoy, pues, cuando llegaba el momento de recopilar los datos anuales, eran sus padres quienes llenaban vuestras fichas. Ha llegado ahora el momento para que asuman esta obligaci&oacute;n. Es un gran honor, una gran responsabilidad. Sus padres nos han comunicado cu&aacute;les han sido vuestras notas escolares, qu&eacute; enfermedades han tenido, cu&aacute;les son vuestras costumbres... Eso, y muchas cosas m&aacute;s. Pero ahora todav&iacute;a deben decirnos m&aacute;s a&uacute;n; vuestros m&aacute;s &iacute;ntimos pensamientos; vuestros m&aacute;s secretos anhelos.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&raquo;Resulta dif&iacute;cil hacerlo la primera vez; incluso violento, pero hay que hacerlo. Una vez lo hayan hecho, Multivac tendr&aacute; un an&aacute;lisis completo de ustedes en sus archivos. Comprender&aacute; vuestras acciones y reacciones. Incluso podr&aacute; prever con notable exactitud vuestro comportamiento futuro.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&raquo;De esta manera, Multivac les proteger&aacute;. Si est&aacute;n en peligro de accidente, lo sabr&aacute;. Si alguien se propone hacerles da&ntilde;o, lo sabr&aacute;. Si son ustedes quienes traman alguna mala acci&oacute;n, lo sabr&aacute; y evitar&aacute; que &eacute;sta se cometa, con el resultado que no tendr&aacute;n que ser castigados por ella.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&raquo;Con el conocimiento que tendr&aacute; de todos ustedes, Multivac podr&aacute; contribuir al perfeccionamiento de la econom&iacute;a y de las leyes terrestres, para el bien de todos. Si tienen un problema personal, pueden acudir a Multivac con &eacute;l, y Multivac, que les conoce a todos, podr&aacute; ayudarles a resolverlo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&raquo;Ahora deseo que llenen los formularios que les vamos a facilitar. Mediten cuidadosamente y respondan a todas las preguntas con la mayor exactitud posible. No oculten nada por verg&uuml;enza o precauci&oacute;n. Nadie conocer&aacute; nunca vuestras respuestas excepto Multivac, a menos que sea necesario conocerlas para protegerles. Y en este caso, s&oacute;lo las conocer&aacute;n contados funcionarios del Gobierno, que poseen autorizaci&oacute;n especial.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&raquo;Pudiera ocurrir que deformasen la verdad m&aacute;s o menos intencionadamente. No lo hagan. Nosotros terminaremos por descubrirlo. La totalidad de sus respuestas debe formar un conjunto coherente. Si alguna de las respuestas son falaces, sonar&aacute;n como una nota discordante y Multivac las descubrir&aacute;. Si entre ellas se encuentran respuestas falsas, o son falsas en su totalidad, crear&aacute;n un conjunto t&iacute;pico que Multivac reconocer&aacute; inmediatamente. Por lo tanto, les aconsejo que digan la verdad y nada m&aacute;s que la verdad.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Por &uacute;ltimo, el acto termin&oacute;; los muchachos llenaron los formularios, y las ceremonias y discursos tocaron a su fin. Por la noche, Ben, poni&eacute;ndose de puntillas, consigui&oacute; descubrir finalmente a Michael, el cual todav&iacute;a llevaba el traje de gala que se hab&iacute;a puesto para el &laquo;desfile de los adultos&raquo;.Se abrazaron llenos de j&uacute;bilo, luego cenaron juntos y tomaron el expreso hasta su casa, ambos llenos de contento despu&eacute;s de aquel d&iacute;a memorable.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Por lo tanto, no se hallaban preparados para enfrentarse con el cambio total que encontraron en su casa. Ambos se quedaron helados cuando un joven de rostro severo, vestido de uniforme y apostado a la puerta de su propia casa, les cerr&oacute; el paso para pedirles la documentaci&oacute;n antes de dejarlos entrar. Una vez dentro, hallaron a sus padres sentados en el sal&oacute;n, con expresi&oacute;n desesperada y la huella de la tragedia impresa en sus caras.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Joseph Manners, que parec&iacute;a haber envejecido diez a&ntilde;os desde aquella misma ma&ntilde;ana, mir&oacute; con ojos asustados y hundidos a sus dos hijos (uno de los cuales todav&iacute;a llevaba al brazo su flamante toga de adulto) y dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Estoy bajo arresto domiciliario.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ben y Michael se quedaron de una pieza.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Bernard Gulliman no pod&iacute;a leer, naturalmente, el voluminoso informe. Ley&oacute; &uacute;nicamente el sumario y qued&oacute; m&aacute;s que satisfecho.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">No hab&iacute;a duda que toda una generaci&oacute;n ya estaba acostumbrada a que Multivac predijese la comisi&oacute;n de los delitos m&aacute;s importantes. Les parec&iacute;a natural que los agentes de Correcci&oacute;n se presentasen en el lugar donde iba a cometerse el delito antes que &eacute;ste pudiera llevarse a cabo. Les parec&iacute;a natural tambi&eacute;n que la consumaci&oacute;n del crimen acarrease para su autor un castigo ejemplar e inevitable. Poco a poco, arraig&oacute; el convencimiento que era imposible enga&ntilde;ar a Multivac.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El resultado de ello, naturalmente, fue que cada vez se planearon menos cr&iacute;menes. A medida que las intenciones criminales disminu&iacute;an y la capacidad de Multivac aumentaba, se fueron a&ntilde;adiendo ala lista de delitos que el maravilloso instrumento predec&iacute;a todas las ma&ntilde;anas, otras infracciones de la ley de menor cuant&iacute;a, pero &eacute;stas, tambi&eacute;n, disminu&iacute;an a ojos vistas.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Entonces Gulliman orden&oacute; que se realizase un an&aacute;lisis (s&oacute;lo lo pod&iacute;a realizar Multivac, naturalmente) de la capacidad que pose&iacute;a Multivac para prever las posibilidades de enfermedad. As&iacute;, los m&eacute;dicos podr&iacute;an ser llamados con rapidez para visitar y tratar a individuos susceptibles devolverse diab&eacute;ticos antes de un a&ntilde;o, o expuestos a sufrir una tisis galopante o un c&aacute;ncer.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">M&aacute;s vale prevenir...</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&iexcl;Y el resultado del an&aacute;lisis fue favorable!</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Despu&eacute;s le llevaron la lista de los posibles cr&iacute;menes del d&iacute;a, y entre ellos no figuraba ni un solo asesinato de primer grado.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Gulliman, que se hallaba de un humor excelente, llam&oacute; a Ali Othman por el intercomunicador:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Oiga, Othman, &iquest;cu&aacute;l es el promedio de delitos que hay en las listas diarias de la semana pasada, comparado con el promedio de mi primera semana como presidente?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El promedio hab&iacute;a descendido, seg&uacute;n se pudo comprobar, en un ocho por ciento; s&oacute;lo le faltaba eso a Gulliman para sentirse el m&aacute;s dichoso de los mortales. No se deb&iacute;a para nada a &eacute;l, desde luego, pero sus votantes no lo sab&iacute;an. Se congratul&oacute; por su suerte, que le hab&iacute;a llevado a ocupar la presidencia en el momento oportuno, durante el apogeo de Multivac, en un momento en que la enfermedad tambi&eacute;n podr&iacute;a colocarse bajo su manto protector.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Esto favorec&iacute;a extraordinariamente la carrera pol&iacute;tica de Gulliman.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Othman se encogi&oacute; de hombros.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;El jefe est&aacute; muy contento &mdash;dijo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Cu&aacute;ndo hacemos estallar la bomba? &mdash;dijo Leemy&mdash;. El hecho de poner a Manners en observaci&oacute;n s&oacute;lo ha conseguido elevar las probabilidades. El arresto domiciliario no ha hecho m&aacute;s que incrementarlas.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Ya lo s&eacute;, hombre &mdash;dijo el otro, con impaciencia&mdash;. Lo que no s&eacute; es por qu&eacute;.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Tal vez se deba a los c&oacute;mplices, como t&uacute; dijiste. Al darse cuenta que Manners est&aacute; detenido, el resto de la banda tendr&aacute; que actuar en seguida o la intentona fracasar&aacute;.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Mir&eacute;moslo desde otro lado. Con Manners a buen recaudo, los dem&aacute;s pondr&aacute;n pies en polvorosa y tratar&aacute;n de esconderse. Adem&aacute;s, &iquest;por qu&eacute; Multivac no nos da los nombres de los c&oacute;mplices?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Se lo decimos a Gulliman?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No, todav&iacute;a no. Las probabilidades son todav&iacute;a de un diecisiete coma tres por ciento. A&uacute;n podemos hacer algo.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Elizabeth Manners dijo a su hijo menor:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Vete a tu cuarto, Ben.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pero, &iquest;qu&eacute; pasa, mam&aacute;? &mdash;pregunt&oacute; Ben con voz quebrada, al contemplar aquel extra&ntilde;o final de un d&iacute;a tan glorioso.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iexcl;Por favor, Ben, obed&eacute;ceme sin preguntar!</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El muchacho se fue a rega&ntilde;adientes. Sali&oacute; al vest&iacute;bulo y empez&oacute; a subir la escalera, haciendo el mayor ruido posible. Luego descendi&oacute; sigilosamente.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Mike Manners, el primog&eacute;nito, el que hab&iacute;a llegado hac&iacute;a pocas horas a su mayor&iacute;a de edad y era el gozo y la esperanza de la familia, dijo con un tono de voz que reflejaba el que empleara suhermano:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Joe Manners repuso:&mdash;Pongo al cielo por testigo que no lo s&eacute;, hijo m&iacute;o. No he hecho nada.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;De eso estamos todos convencidos &mdash;dijo Mike, mirando estupefacto a su padre, peque&ntilde;o y de aspecto bondadoso&mdash;. Deben haber venido porque pensabas hacer algo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">La se&ntilde;ora Manners le interrumpi&oacute; con enojo:&mdash;&iquest;Qu&eacute; quieres que pensase tu padre que pueda provocar semejante..., semejante despliegue de fuerzas? &mdash;Describi&oacute; un amplio c&iacute;rculo con el brazo, para abarcar los polic&iacute;as que rodeaban la casa, y prosigui&oacute;&mdash;: Cuando yo era ni&ntilde;a, el padre de un amigo m&iacute;o que trabajaba en un banco fue llamado una vez, y le dijeron que no pensase m&aacute;s en aquel dinero. Pensaba robar cincuenta mil d&oacute;lares. No lleg&oacute; a cometer el robo: s&oacute;lo lo pens&oacute;. En aquellos tiempos no manten&iacute;an estas cosas en secreto, como hoy; todo el mundo se enter&oacute;, y as&iacute; es como yo lo supe. &mdash;Frot&aacute;ndose las gordezuelas manos con lentitud, prosigui&oacute;&mdash;: Lo que quiero decir es que se trataba de cincuenta mil d&oacute;lares... Una cantidad muy respetable. Sin embargo se limitaron a llamarlo por tel&eacute;fono. &iquest;Qu&eacute; pod&iacute;a estar planeando tu padre, para requerir la presencia de una docena de polic&iacute;as, que han rodeado la casa?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El cabeza de familia dijo, con voz triste y quejumbrosa:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No planeaba ning&uacute;n crimen, ni el m&aacute;s peque&ntilde;o e insignificante... Se los juro.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Mike, lleno de la sabidur&iacute;a consciente de un nuevo adulto, dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Tal vez sea algo subconsciente, pap&aacute;; una forma de resentimiento hacia tu jefe.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Hasta tal punto que me hiciese desear matarlo? &iexcl;No!</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Y no quieren decirte de qu&eacute; se trata?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Su madre les interrumpi&oacute; de nuevo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No, no quieren. Ya se lo hemos preguntado. Les dije que, con su simple presencia, estaban perjudicando enormemente nuestra reputaci&oacute;n en el barrio. Lo menos que pod&iacute;an hacer era decirnos de qu&eacute; se trataba para que pudi&eacute;ramos defendernos y ofrecer explicaciones.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Y ellos no quieren?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No quieren.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Mike permanec&iacute;a de pie, con las piernas separadas y las manos metidas en los bolsillos. Muy inquieto, dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Ver&aacute;s, mam&aacute;..., es que Multivac no se equivoca nunca.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Su padre, desesperado, golpe&oacute; con el pu&ntilde;o el brazo del sof&aacute;.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Les repito que no planeo ning&uacute;n crimen.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Abrieron sin llamar y entr&oacute; en la sala un hombre uniformado, que andaba con paso firme y decidido. Su cara ten&iacute;a una expresi&oacute;n imperturbable y oficial.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Es usted Joseph Manners? &mdash;pregunt&oacute;.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El cabeza de familia se puso en pie.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Yo soy. &iquest;Podr&iacute;a usted decirme qu&eacute; desean de m&iacute;?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Joseph Manners, queda usted detenido por orden del Gobierno. &mdash;Y exhibi&oacute; brevemente su carnet de oficial de Correcciones&mdash;. Tengo que rogarle que me acompa&ntilde;e.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Por qu&eacute; motivo? &iquest;Qu&eacute; he hecho?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No estoy autorizado a dec&iacute;rselo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pero no pueden detenerme por planear un crimen, aun admitiendo que lo estuviese planeando. Para detenerme tengo que haber hecho algo. De lo contrario, no pueden. Es contrario a la ley.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El oficial no atend&iacute;a a razones.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Le ruego que me acompa&ntilde;e.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">La se&ntilde;ora Manners solt&oacute; un grito y se dej&oacute; caer en el sof&aacute;, llorando hist&eacute;ricamente. Joseph Manners no fue capaz de transgredir el c&oacute;digo que le hab&iacute;a sido impuesto durante toda su vida, resisti&eacute;ndose a obedecer las &oacute;rdenes de un oficial, pero al final se hizo el remol&oacute;n, obligando a la gente del Gobierno a tener que utilizar la fuerza para arrastrarlo fuera de la habitaci&oacute;n.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Mientras se lo llevaban, Manners gritaba:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pero, &iquest;qu&eacute; he hecho? &iquest;Por qu&eacute; no quieren dec&iacute;rmelo? Si al menos lo supiese... &iquest;Es un asesinato? &iquest;Se me acusa de tramar un asesinato?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">La puerta se cerr&oacute; tras ellos, y Mike Manners, p&aacute;lido como la muerte y que de pronto hab&iacute;a dejado de sentirse adulto, mir&oacute; a la puerta y luego a su madre, anegada en llanto.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ben Manners, oculto tras la otra puerta y sinti&eacute;ndose de pronto muy adulto, apret&oacute; los labios fuertemente y pens&oacute; que &eacute;l sab&iacute;a exactamente lo que hab&iacute;a que hacer.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Lo que Multivac le arrebataba, Multivac lo devolver&iacute;a. Ben recordaba perfectamente las ceremonias que hab&iacute;a presenciado aquel mismo d&iacute;a. Hab&iacute;a o&iacute;do c&oacute;mo aquel llamado Hoch hablaba de Multivac y de todo cuanto &eacute;sta pod&iacute;a hacer. Pod&iacute;a dirigir el Gobierno, y tambi&eacute;n ayudar a un simple particular que fuese a ella en busca de consejo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Cualquiera pod&iacute;a pedir ayuda a Multivac, y Ben se dispon&iacute;a a hacerlo. Ni su madre ni su hermano se dar&iacute;an cuenta que se iba; adem&aacute;s, le quedaba todav&iacute;a alg&uacute;n dinero de la cantidad que sus padres le hab&iacute;an dado para aquel d&iacute;a memorable. Si despu&eacute;s notaban su ausencia y &eacute;sta les preocupaba, qu&eacute; se le iba a hacer. En aquel momento, su padre era quien m&aacute;s contaba.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Sali&oacute; por la parte trasera y el agente apostado a la puerta le dej&oacute; pasar, tras examinar brevemente su documentaci&oacute;n.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Harold Quimby dirig&iacute;a la secci&oacute;n de quejas de la subestaci&oacute;n Multivac de Baltimore. Se consideraba a s&iacute; mismo un miembro de la rama m&aacute;s importante del servicio civil. En ciertos aspectos tal vez tuviese raz&oacute;n, y los que le o&iacute;an hablar de ello hubieran debido ser de hierro para no sentirse impresionados.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Por un lado, dec&iacute;a Quimby, Multivac se dedicaba principalmente a invadir la intimidad. Durante los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os, la Humanidad hab&iacute;a tenido que acostumbrarse a la idea que sus pensamientos e impulsos m&aacute;s &iacute;ntimos ya no pod&iacute;an mantenerse en secreto, y que ya no exist&iacute;an rec&oacute;nditos pliegues del alma donde pod&iacute;an esconderse los sentimientos. A cambio de esto, hab&iacute;a quedar algo a la Humanidad.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Naturalmente, los hombres obtuvieron paz, prosperidad y seguridad, pero eso eran abstracciones. Los hombres y mujeres concretos necesitaban algo personal como recompensa por su renuncia a la intimidad, y lo obtuvieron. Al alcance de cualquier habitante del planeta se encontraba una estaci&oacute;n Multivac a cuyos circuitos se pod&iacute;an someter libremente toda clase de problemas y preguntas, con una libertad y sin pr&aacute;cticamente limitaci&oacute;n alguna. A los pocos minutos, el maravilloso instrumento facilitaba las respuestas adecuadas.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">En cualquier instante del d&iacute;a o de la noche, cinco millones de circuitos individuales entre el cuatrill&oacute;n o m&aacute;s que pose&iacute;a Multivac, pod&iacute;an dedicarse a atender aquel programa de preguntas y respuestas. &Eacute;stas no eran necesariamente infalibles, pero s&iacute; enormemente aproximadas casi siempre, y los que acud&iacute;an a Multivac ten&iacute;an una fe absoluta en sus respuestas.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Y en aquellos momentos, un joven de diecis&eacute;is a&ntilde;os, de expresi&oacute;n ansiosa, avanzaba lentamente con la cola de hombres y mujeres que esperaban. Todos los semblantes de los que formaban la colase hallaban iluminados por distintos grados de esperanza, temor o ansiedad, e incluso angustia, mientras se aproximaban lentamente a Multivac. Pero era siempre la esperanza la que predominaba.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Sin levantar la mirada, Quimby tom&oacute; el formulario impreso, debidamente cumplimentado, que el reci&eacute;n llegado le tend&iacute;a y dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Cabina 5-B.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;C&oacute;mo tengo que hacer la pregunta, se&ntilde;or?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Quimby levant&oacute; entonces la mirada, con cierta sorpresa. Por lo general, los muchachos que a&uacute;n no hab&iacute;an alcanzado la mayor&iacute;a de edad no hac&iacute;an uso de aquel servicio. Amablemente le dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Es la primera vez que vienes a Multivac, muchacho?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;S&iacute;, se&ntilde;or.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Quimby le indic&oacute; el modelo que ten&iacute;a sobre su mesa.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Tendr&aacute;s que utilizar esto. Mira, funciona exactamente igual que una m&aacute;quina de escribir. No escribas la pregunta mal, sobre todo; hazlo por medio de esta m&aacute;quina. Ahora vete a la cabina 5-B, y si necesitas ayuda, oprime el bot&oacute;n rojo y se presentar&aacute; un empleado. Por ese corredor, muchacho, ala derecha.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Vio como el joven se alejaba por el corredor, hasta perderse de vista, y sonri&oacute;. Multivac no rechazaba a nadie. Naturalmente, no pod&iacute;a descartarse un peque&ntilde;o porcentaje de preguntas triviales: gente que hac&iacute;a preguntas indiscretas acerca de sus vecinos o preguntas desvergonzadas sobre personalidades eminentes; estudiantes que trataban de adivinar lo que les preguntar&iacute;an sus profesores, o de divertirse a costa de Multivac haci&eacute;ndole preguntas parad&oacute;jicas o absurdas...</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Multivac pod&iacute;a atender todas aquellas preguntas sin necesidad de ayuda.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Adem&aacute;s, cada pregunta y cada respuesta quedaban archivadas para constituir una pieza m&aacute;s en el conjunto de datos sobre la Humanidad en general y sus representantes individuales en particular. Incluso las triviales e impertinentes ayudaban a la Humanidad, pues al reflejar la personalidad del que las hac&iacute;a, permit&iacute;an que Multivac aumentase su conocimiento de los hombres.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Quimby volvi&oacute; su atenci&oacute;n hacia la persona siguiente en la cola, una mujer de mediana edad, desgarbada y angulosa, con la turbaci&oacute;n reflejada en el semblante.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ali Othman med&iacute;a la oficina a grandes pasos, y sus tacones resonaban con golpes sordos y desesperados sobre la alfombra.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Las probabilidades siguen aumentando. En este momento son del veintid&oacute;s coma cuatro por ciento. &iexcl;Maldici&oacute;n! Hemos detenido a Joseph Manners, y las probabilidades siguen aumentando.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El sudor corr&iacute;a a raudales por su cara.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Leemy dej&oacute; el tel&eacute;fono en su soporte.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Todav&iacute;a no ha confesado. Le han sometido a la Prueba Ps&iacute;quica, pero no han descubierto la menor huella de crimen. Es posible que diga la verdad.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Entonces, es que Multivac se ha vuelto loca? &mdash;dijo Othman.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Otro tel&eacute;fono se puso a sonar. Othman se apresur&oacute; a cerrar las conexiones, contento de aquella interrupci&oacute;n. En la pantalla apareci&oacute; la cara de un oficial de Correcciones, el cual dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Tiene que darnos algunas nuevas instrucciones, se&ntilde;or, respecto a la familia de Manners?&iquest;Debemos permitirles que vayan y vengan a su antojo, como han hecho hasta ahora?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Qu&eacute; quiere usted decir, con eso de &laquo;como han hecho hasta ahora&raquo;?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Las primeras &oacute;rdenes que recibimos se refer&iacute;an al arresto domiciliario de Joseph Manners. Nada se dec&iacute;a en ellas del resto de la familia, se&ntilde;or.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pues h&aacute;galas extensivas al resto de la familia, en espera de recibir nuevas &oacute;rdenes.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pero es que &eacute;se es el problema, se&ntilde;or. La madre y el hijo mayor no hacen m&aacute;s que pedir noticias del peque&ntilde;o. &Eacute;ste ha desaparecido, y su madre y su hermano piensan que tambi&eacute;n le han detenido, y piden que los llevemos a la jefatura para aclarar la suerte del muchacho.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Othman frunci&oacute; el ce&ntilde;o y pregunt&oacute; casi en un susurro:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;El peque&ntilde;o? &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os tiene?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Diecis&eacute;is, se&ntilde;or &mdash;repuso el agente.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Diecis&eacute;is, y se ha ido. &iquest;Sabe usted ad&oacute;nde?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Le dejaron salir, se&ntilde;or. No hab&iacute;a &oacute;rdenes de retenerle.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No se retire. Un momento. &mdash;Othman suspendi&oacute; moment&aacute;neamente la comunicaci&oacute;n, se llev&oacute; ambas manos a la cabeza, y gimi&oacute;&mdash;: &iexcl;Est&uacute;pido de m&iacute;!</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Leemy le mir&oacute;, sorprendido.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Qu&eacute; demonios te pasa?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Este individuo tiene un hijo de diecis&eacute;is a&ntilde;os &mdash;dijo Othman con voz ahogada&mdash;. Por lo tanto, es un menor de edad, y Multivac no lo registra por separado, sino formando parte de la ficha de su padre. &mdash;Mir&oacute; furioso a Leemy&mdash;. Hasta cumplir dieciocho a&ntilde;os, un joven no tiene ficha separada en Multivac, sino que sus datos figuran en la de su padre... Eso lo sabe cualquiera. &iquest;C&oacute;mo pudo hab&eacute;rseme olvidado? Y a ti, pedazo de alcornoque, &iquest;c&oacute;mo pudo hab&eacute;rsete olvidado tambi&eacute;n?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Quieres decir entonces que Multivac no se refer&iacute;a a Joe Manners? &mdash;pregunt&oacute; Leemy.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Multivac se refer&iacute;a a su hijo menor, y &eacute;ste se nos ha escapado. A pesar de tener la casa rodeada de polic&iacute;as, &eacute;l ha salido con toda tranquilidad y se ha ido a realizar ve a saber qu&eacute; infernal misi&oacute;n.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Conect&oacute; de nuevo el circuito telef&oacute;nico, al extremo del cual todav&iacute;a esperaba el oficial de Correcciones. Aquella interrupci&oacute;n de un minuto hab&iacute;a permitido que Othman recuperase el dominio de s&iacute; mismo, asumiendo de nuevo su expresi&oacute;n fr&iacute;a y segura. (Hubiera sido altamente perjudicial para su prestigio representar una escena ante los ojos de un polic&iacute;a aunque eso habr&iacute;a aliviado considerablemente su mal humor.)</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Oficial &mdash;dijo entonces&mdash;, trate de localizar al muchacho que ha desaparecido. Si es necesario, movilice usted a todos sus hombres. M&aacute;s adelante les dar&eacute; las &oacute;rdenes oportunas. De momento s&oacute;lo &eacute;sta: encontrar al muchacho a toda costa.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El oficial contest&oacute;:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;S&iacute;, se&ntilde;or.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">La conexi&oacute;n se interrumpi&oacute;. Othman dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;D&iacute;game c&oacute;mo est&aacute;n las probabilidades, Leemy.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Cinco minutos despu&eacute;s, Leemy comunic&oacute;:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Han bajado a un diecinueve coma seis por ciento. Y siguen bajando.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Othman dej&oacute; escapar un largo suspiro.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Por fin estamos sobre la buena pista.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ben Manners tom&oacute; asiento en la cabina 5-B y tecle&oacute; lentamente: &laquo;Me llamo Benjam&iacute;n Manners, n&uacute;mero MB-71833412. Mi padre, Joseph Manners, ha sido detenido, pero no sabemos qu&eacute; crimen tramaba. &iquest;Podemos ayudarle de alg&uacute;n modo?&raquo;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Se dispuso a esperar la respuesta de la m&aacute;quina. A pesar que s&oacute;lo ten&iacute;a diecis&eacute;is a&ntilde;os, ya sab&iacute;a que aquellas palabras estaban dando vueltas en aquellos momentos por el interior del aparato m&aacute;s complicado creado por la mente humana; sab&iacute;a tambi&eacute;n que se barajar&iacute;an y se coordinar&iacute;an un trill&oacute;n de datos, y que a partir de ellos Multivac extraer&iacute;a la respuesta m&aacute;s adecuada.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Oy&oacute; un clic en la m&aacute;quina y surgi&oacute; de ella una tarjeta. Sobre la misma se ve&iacute;a impresa una respuesta, una larga respuesta. Dec&iacute;a como sigue:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&laquo;Toma el expreso a Washington, D. C., inmediatamente. Desciende en la parada de la avenida de Connecticut. Ver&aacute;s una salida especial sobre la que se lee &laquo;Multivac&raquo; y ante la que hay unos guardias. Di a uno de ellos que llevas un recado para el doctor Trumbull, y te dejar&aacute; entrar.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&laquo;Te encontrar&aacute;s entonces en un corredor. S&iacute;guelo hasta encontrar una puerta sobre la que se lee &laquo;Interior&raquo;. Entra y di a los guardias de dentro lo que has dicho a los de fuera; lo mismo. &Eacute;stos te franquear&aacute;n el paso. Sigue entonces...&raquo;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Las instrucciones continuaban por ese tenor. Ben no ve&iacute;a que aquello tuviese nada que ver con lo que hab&iacute;a preguntado, pero su fe en Multivac era absoluta. Sali&oacute; corriendo, para tomar el expreso a Washington.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Los oficiales de Correcciones consiguieron seguir la pista de Ben Manners hasta la estaci&oacute;n de Baltimore, donde llegaron una hora despu&eacute;s que &eacute;ste la hubiera abandonado. El sorprendido Harold Quimby se sinti&oacute; verdaderamente aturrullado ante el n&uacute;mero e importancia de los hombres que fueron a verle con relaci&oacute;n a aquel muchacho de diecis&eacute;is a&ntilde;os que andaban buscando.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;S&iacute;, un muchacho de esas se&ntilde;as &mdash;dijo&mdash;, pero ignoro ad&oacute;nde fue cuando sali&oacute; de aqu&iacute;. Yo no pod&iacute;a saber que lo andaban buscando. Aqu&iacute; recibimos a todo el mundo. S&iacute;, puedo conseguir una copia de la pregunta y la respuesta.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Los oficiales de Correcciones televisaron las dos fichas a Jefatura sin perder un instante.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Othman las ley&oacute;, puso los ojos en blanco y se desmay&oacute;. Consiguieron hacerlo reaccionar casi enseguida. Con voz d&eacute;bil, dijo a Leemy:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Que detengan a ese chico. Y que me saquen una copia de la respuesta de Multivac. Ahora ya no hay escapatoria. Tengo que ver a Gulliman inmediatamente.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Bernard Gulliman nunca hab&iacute;a visto a Ali Othman tan perturbado. Al observar la expresi&oacute;n trastornada del coordinador, sinti&oacute; que un escalofr&iacute;o le recorr&iacute;a el espinazo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Con voz tr&eacute;mula y entrecortada, pregunt&oacute;:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Qu&eacute; quiere usted decir, Othman? &iquest;Qu&eacute; significa eso de..., de algo peor que un asesinato?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Mucho, much&iacute;simo peor que un asesinato.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Gulliman estaba muy p&aacute;lido.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Se refiere usted al asesinato de un alto funcionario del Gobierno?(Incluso cruz&oacute; por su mente la idea que pudiese ser &eacute;l mismo quien...)</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Othman asinti&oacute;:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No un funcionario del Gobierno. El funcionario del Gobierno por excelencia.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;El secretario general? &mdash;aventur&oacute; Gulliman con un murmullo ahogado.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;M&aacute;s que eso; mucho m&aacute;s. Nos enfrentamos con un complot para asesinar a Multivac.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iexcl;C&Oacute;MO!</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Por primera vez en la historia de Multivac, la computadora nos ha informado que es ella misma quien est&aacute; en peligro.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Por qu&eacute; no me informaron de ello inmediatamente?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Othman no minti&oacute; demasiado al responder:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Como se trataba de un caso sin precedentes, se&ntilde;or, estudiamos la situaci&oacute;n antes de atrevernos a redactar un informe oficial.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pero Multivac se ha salvado, &iquest;verdad? D&iacute;game que se ha salvado.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Las probabilidades han descendido a menos de un cuatro por ciento; pr&aacute;cticamente ya no hay peligro. Estoy esperando el informe definitivo de un momento a otro.</p>&nbsp; <p>&nbsp;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Traigo un recado para el doctor Trumbull &mdash;dijo Ben Manners al hombre instalado sobre un alto taburete, y que accionaba cuidadosamente lo que parec&iacute;an los mandos de un crucero estratosf&eacute;rico, enormemente ampliados.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Muy bien, Jim &mdash;dijo el hombre&mdash;. Adelante.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Ben ech&oacute; una mirada a sus instrucciones y se apresur&oacute; a seguir adelante. Encontrar&iacute;a una diminuta palanca que ten&iacute;a que bajar completamente, en el instante en que un indicador mostrase una luz roja.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Oy&oacute; una voz agitada a sus espaldas, luego otra, y de pronto dos hombres lo sujetaron por los codos. Not&oacute; como sus pies se levantaban del suelo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Uno de sus captores dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Acomp&aacute;&ntilde;anos, muchacho.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">La cara de Ali Othman no se ilumin&oacute; de manera apreciable al recibir la noticia, aunque Gulliman dijo con gran alegr&iacute;a:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Si tenemos al chico, Multivac se ha salvado.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Por el momento.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Gulliman se llev&oacute; una mano temblorosa a la frente.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iexcl;Qu&eacute; media hora he pasado! &iquest;Se imagina usted lo que significar&iacute;a la destrucci&oacute;n de Multivac, aunque fuese por breve tiempo? Se hundir&iacute;a el Gobierno; la econom&iacute;a se paralizar&iacute;a. Ser&iacute;a de unos efectos m&aacute;s devastadores que un... &mdash;Alz&oacute; de pronto la cabeza&mdash;. &iquest;Qu&eacute; quiere usted decir con eso de&laquo;por el momento&raquo;?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Ese muchacho, Ben Manners, no ten&iacute;a intenci&oacute;n de hacer da&ntilde;o. &Eacute;l y su familia deben ser puestos inmediatamente en libertad e indemnizados por las molestias que les hemos causado. &Eacute;l se limitaba a seguir las instrucciones que le dio Multivac para ayudar a su padre, y lo ha conseguido. Su padre ha sido puesto en libertad.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Insin&uacute;a usted que la propia Multivac orden&oacute; al muchacho que bajase una palanca en un momento en que tal acci&oacute;n quemar&iacute;a tal cantidad de circuitos que har&iacute;a falta un mes de trabajo para repararlos? &iquest;Insin&uacute;a usted acaso que Multivac propon&iacute;a su propia destrucci&oacute;n para ayudar a un solo hombre?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Mucho peor que eso, se&ntilde;or. Multivac no s&oacute;lo dio esas instrucciones a Ben, sino que eligi&oacute; a la familia Manners porque Ben ten&iacute;a un extraordinario parecido con uno de los mensajeros del doctor Trumbull, y por lo tanto podr&iacute;a meterse impunemente en Multivac sin que nadie le pusiese reparos.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Y por qu&eacute; fue elegida esa familia? &iquest;Y para qu&eacute;?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Ver&aacute; usted, el muchacho nunca se habr&iacute;a visto obligado a hacer la pregunta que hizo si su padre no hubiese sido detenido. Y su padre jam&aacute;s habr&iacute;a sido detenido si Multivac no le hubiese acusado de tramar su propia destrucci&oacute;n. Fue Multivac quien inici&oacute; la sucesi&oacute;n de acontecimientos que casi condujeron a la propia destrucci&oacute;n de Multivac.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pero eso no tiene pies ni cabeza &mdash;dijo Gulliman con voz quejumbrosa.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Se sent&iacute;a peque&ntilde;o y desvalido, y casi se puso de rodillas para suplicar a Othman, a aquel hombre que hab&iacute;a pasado casi toda su vida junto a Multivac, que devolviese la tranquilidad a su &aacute;nimo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Pero Othman no lo hizo. En cambio, le dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&Eacute;ste ha sido el primer intento realizado por Multivac en este sentido, que yo sepa. Hasta cierto punto, estaba muy bien planeado. Supo elegir la familia. Tuvo buen cuidado en no distinguir entre padre e hijo, a fin de despistarnos. Sin embargo, demostr&oacute; que todav&iacute;a no pasa de ser una aficionada. No pudo anular sus propias instrucciones, que la obligaron a comunicar la probabilidad de su propia destrucci&oacute;n, la cual se hac&iacute;a mayor a cada paso que d&aacute;bamos por la pista falsa. Tuvo que registrar forzosamente la respuesta que dio al muchacho. Cuando tenga m&aacute;s pr&aacute;ctica, probablemente aprender&aacute; las artes del enga&ntilde;o, a ocultar ciertos hechos, a no registrar otros. A partir de ahora, todas las instrucciones que d&eacute; contendr&aacute;n tal vez las semillas de su propia destrucci&oacute;n. Eso nunca lo sabremos. Y por m&aacute;s cuidado que tengamos, un d&iacute;a Multivac conseguir&aacute; burlarnos. Creo, se&ntilde;or Gulliman, que usted ser&aacute; el &uacute;ltimo presidente de esta organizaci&oacute;n.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Gulliman aporre&oacute; furioso su mesa.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Pero, &iquest;por qu&eacute;, pregunto yo? &iquest;Por qu&eacute; hace eso? &iquest;Qu&eacute; le ocurre? &iquest;No podemos repararla?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No lo creo &mdash;repuso Othman, dominado por una callada desesperaci&oacute;n&mdash;. Nunca hab&iacute;a tenido en cuenta tal posibilidad. Sin embargo, ahora, al pensarlo, estoy convencido que hemos llegado al fin, precisamente porque Multivac es demasiado buena. Multivac se ha hecho tan complicada que sus reacciones ya no son las propias de una m&aacute;quina, sino las de un ser viviente.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Gulliman le mir&oacute; antes de decirle:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Est&aacute; usted loco. Pero..., &iquest;y qu&eacute; si fuese as&iacute;?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Durante m&aacute;s de medio siglo Multivac ha tenido que cargar con todas las preocupaciones de la Humanidad. Le hemos pedido que velase por todos nosotros, por todos y cada uno de nosotros. Le hemos confiado todos nuestros secretos; le hemos hecho absorber nuestra maldad y defendernos de ella. Cada uno de nosotros acudimos a ella con nuestras aflicciones, aumentando su enorme f&aacute;rrago. Y ahora nos proponemos hacer cargar tambi&eacute;n a Multivac, a esta criatura viva, con el fardo de la enfermedad humana. &mdash;Othman se interrumpi&oacute; un momento, antes de proseguir con excitaci&oacute;n&mdash;:Se&ntilde;or Gulliman, Multivac est&aacute; harta de cargar con todos los males del mundo.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Esto es una locura. Una completa locura &mdash;mascull&oacute; Gulliman.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;En ese caso, perm&iacute;tame que le demuestre algo muy importante. Vamos a hacer una prueba.&iquest;Me permite usted que utilice la l&iacute;nea de Multivac que tiene en su despacho?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;&iquest;Para qu&eacute;?</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Para hacer una pregunta a Multivac que nadie le ha hecho jam&aacute;s.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Supongo que no le ser&aacute; perjudicial &mdash;pregunt&oacute; Gulliman, alarmado.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;No. Pero nos dir&aacute; lo que deseamos saber.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El presidente vacil&oacute; un momento. Luego dijo:</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">&mdash;Adelante.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Othman se dirigi&oacute; a la terminal que Gulliman ten&iacute;a sobre la mesa. Sus dedos teclearon diestramente, formando la pregunta: &laquo;Multivac, &iquest;qu&eacute; es lo que deseas?&raquo;</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">El momento que transcurri&oacute; entre pregunta y respuesta les pareci&oacute; interminable, pero Othman y Gulliman no se atrev&iacute;an ni a respirar.</p><p style="margin: 3px 5px; text-indent: 20px" class="MsoNormal">Se oy&oacute; un clic y surgi&oacute; una tarjeta. Muy peque&ntilde;a. Sobre ella, con letras muy claras, se hallaba la respuesta:</p><span>&laquo;Deseo morir.&raquo; <p>&nbsp;</p></span></td></tr></tbody></table>]]></description><pubDate>Tue, 14 Nov 2006 10:48:00 +0000</pubDate></item><item><title>Se hizo la luz</title><link>https://laisladeelisa.blogia.com/2006/111002-se-hizo-la-luz.php</link><guid isPermaLink="true">https://laisladeelisa.blogia.com/2006/111002-se-hizo-la-luz.php</guid><description><![CDATA[<p>Y al decimonoveno d&iacute;a, Dios cre&oacute; los ordenadores</p>]]></description><pubDate>Fri, 10 Nov 2006 17:21:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
